Los Mercenarios 2 poster
Follow Dirección: Simon West. Guión Richard Wenk y Sylvester Stallone

Los Mercenarios 2 – Crítica

Nota Muvin.es
6.5
Lo bueno: Los guiños paródicos al espectador, y entre los propios actores, destacando especialmente las escacharrantes apariciones de Chuck Norris.
Lo malo: Quizá para la tercera se les ocurra una historia…
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Barney Ross (Sylvester Stallone), Lee Navidad (Jason Statham), Yin Yang (Jet Li), Gunnar Jensen (Dolph Lundgren), Peaje (Randy Couture) y Hale Caesar (Terry Crews), junto con la ayuda de Billy (Liam Hemsworth) y Maggie (Yu Nan), se vuelven a unir cuando el Sr. Iglesia (Bruce Willis) les recluta para asumir un trabajo en apariencia sencillo. Pero cuando las cosas van mal y uno de sus miembros es asesinado, los mercenarios se verán obligados a buscar venganza en territorio hostil…
Estados Unidos, 2012 – 102 minutos – Acción

Director: Simon West. Guión: Richard Wenk y Sylvester Stallone. Intérpretes: Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Dolph Lundgren, Jean Claude Van Damme, Arnold Schwarzenegger, Terry Crews, Randy Couture, Liam Hemsworth, Scott Adkins, Nan Yu

Hace dos veranos, cuando la vida era más fácil, se estrenó en los cines Los mercenarios, que confirmaba la (inesperada) resurrección del otrora megaestrella Sylvester Stallone, resurrección que él mismo comenzó, cuando ya nadie daba un duro por él, en 2006, al estrenar una nueva entrega de la saga de Rocky, Rocky Balboa, diecisiete años después de Rocky V, que con un ínfimo presupuesto (apenas 25 millones de dólares) se hacía con unos impresionantes 128 millones alrededor del mundo. Stallone, que nunca ha sido un gran actor (ni director) pero que de tonto no tiene un pelo, repitió jugada sacándose de la manga, veinte años después, un cuarto Rambo, John Rambo: Regreso al infierno, a la que tampoco le fue nada mal. Fueron unos años donde se percibió una cierta nostalgia entre un gran número de espectadores por el cine de los 80, lo cual, Rambos y Rockys aparte, se tradujo en uno de los más garrafales errores de la historia del cine: la cuarta de Indiana Jones. Pero ésa es otra historia.

Los mercenarios 2

La palabra clave que Stallone comprendió a la primera (repito: debajo de todo ese bótox se esconde un tío la mar de listo) era ésa: nostalgia. Así, su siguiente película como director, guionista y actor sería una nueva operación como lo habían sido las últimas entregas de sus más significativos personajes, pero de una forma que le permitiera renovarse totalmente. La idea, mitad brillante, mitad estúpida, no era otra que reunir en un film a la mayor cantidad posible de estrellas del cine de acción de los 80 y primeros de los 90, ahora ya todos ellos de capa caída, o directamente desaparecidos. Así, a Stallone se le sumaban nombres clásicos (y casposos) como Dolph Lundgren, Randy Couture, Terry Crewes, y otros más recientes como Jet Li o el mejor exponente del cine de acción actual, el gran Jason Statham. Además, se les sumó el por entonces también resucitado Mickey Rourke (hoy en día nos hemos vuelto a olvidar de él…), y los cameos de Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger, aún gobernador de California. Esta descarada operación comercial, a ratos entrañable, pero siempre disfrutable (la de años que no se hacía una película de acción donde los malos fueran de una república bananera cualquiera), se convirtió en el guilty pleasure del año, y acabó recaudando más de 260 millones de dólares, la mayoría de los cuales se deben a los apenas tres minutos que Stallone, Willis y Chuache (me niego a escribir ese imposible apellido austríaco cada vez que mencione al actor), aparecían juntos en pantalla.Los mercenarios 2

Evidentemente, aquí estamos dos años después con una secuela. Y yo que me alegro. La diferencia entre ver a las diez de la mañana una película noruega que parece un híbrido entre unos Hermanos Coen colocados de anfetas y David Mamet, o ver dos horas de puro divertimento, con total ausencia de prejuicios, moral, o sentido común, es más que considerable. Los mercenarios 2 es exactamente igual que su predecesora, solo que esta vez los personajes principales ya están introducidos, por lo que se ahorran presentaciones y empiezan a saco. Tiene menos historia -si es que eso es posible- que Los mercenarios, pero la verdad, ¿a quién le importa? De vez en cuando no viene mal dejar las neuronas aparte y ver una peli con buenos rudos que matan sin contemplaciones y sueltan chascarrillos, malos del este (no rusos, por eso de ser políticamente correctos y eso, pero casi) muy malos, pero que mueren muy fácilmente, unas cuantas explosiones, y sangre, mucha sangre. Hay mañanas en las que todo ser humano necesita eso.

Trailer de “Los mercenarios 2” en español

Como peli de acción actual, es descaradamente naif, simplona, y estúpida (vamos, que esto no es Bourne; ni siquiera alguna de las mejores piezas de los 90 de Jerry Bruckheimer), pero contiene varias secuencias estupendamente ejecutadas (el comienzo, el ataque en el pueblo fantasma, la pelea en la iglesia que demuestra, una vez más, que Jason Statham puede matarte de todas las formas posibles, o el largo desenlace), cortesía de un especialista como es Simon West, que ya nos regaló una de las muestras más autoparódicas del género en Con Air. Pero cuando mejor funciona el film es cuando se centra en ser lo que todos queremos que sea: una reunión, entre irónica y cariñosa (pero siempre, que no se les olvide, nostálgica), de los grandes nombres del cine de acción y hostias de nuestra juventud. Así, se agradece que tanto Willis como Chuache aparezcan más que en la primera entrega, y que finalmente se líen a tiros contra todo dios (al tiempo que tiene entre ellos el mejor diálogo de la película: “Me he quedado sin munición. Volveré”, le dice Chuache a Willis. “¡Ya basta de tanto volveré! ¡Volveré yo!”, le grita éste. “Yippie ki-yay”, exclama Chuache), casi tanto como la retozona presencia de Jean Claude Van Damme como malo malísimo de la función, de nombre Vilain (¿pillan lo esmerado del asunto?), que, no les quepa duda, al final será derrotado y obviamente a manos de Stallone, que para eso es el jefe y el guionista del tinglado, si bien todos sabemos que el italoamericano no le duraría ni tres minutos al belga (tampoco interpretativamente: el monólogo de seis minutos que Van Damme se clavaba en la muy recomendable JCVD supera con creces todas las actuaciones de Stallone).

Pero sin duda, la crème de la crème es la presencia de Chuck Norris, definitivamente la más paródica y cachonda de todas, apareciendo absolutamente de la nada en dos secuencias al son de los acordes de Ennio Morricone, y matando todo bicho viviente alrededor. “Decían que habías muerto”, le dice Stallone tras saludarlo. “Me mordió una cobra venenosa, y tras cinco días de insoportables dolores… la cobra murió”, suelta el bueno de Norris. Sólo eso, le alegra a uno el día.

Los Mercenarios 2En fin. Que para qué calentarse la cabeza. Que no hay historia (se menciona algo por ahí de unas cabezas de plutonio o qué sé yo), que le sobra la chica y el amago de romance con el protagonista (por tercera vez, Stallone no es tonto), que la presencia de Jet Li es testimonial (aunque da una lección de matar con un juego de sartenes que ya le gustaría aprender a mi madre)… Pues sí. ¿Y? Esto no es acción inteligente a lo Bourne, no es el nuevo y renovado Bond, ni tampoco los estilizados y vacuos ejercicios estilísticos del recientemente desaparecido Tony Scott; esto es lo que es. Humor, choteo, sangre, tiros por doquier, acción pura, dura, y descerebrada. Para pensar este verano (como si no tuviéramos cosas con las que pensar) ya está Prometheus (a la que, por cierto, le agradezco su dosis de casquería… más que todo el rollo metafísico que se montan).

Así que no me importará, dentro de dos años, ir a ver Los mercenarios 3, para la que ya se mencionan las incorporaciones de Nicolas Cage, John Travolta, y Steven Seagal (yo añadiría a Liam Neeson, que se ha ganado a pulso la etiqueta de sorprendente héroe de acción del nuevo milenio). Y es que, a algunos, la nostalgia de los 80 nos acompañará para el resto de nuestra vida.

Los Mercenarios 2 - Crítica, 8.9 out of 10 based on 8 ratings
Mario Hernández


Titulado en Dirección Cinematográfica.