MS1: Máxima seguridad cartel
Follow Dirección: James Mather, Stephen St. Leger, Luc Besson

MS1: Máxima seguridad (Lockout)

Nota Muvin.es
5.5
Lo bueno: Los chistes, hay tantos que algunos hasta son buenos. La histriónica interpretación de Joseph Gilgun, el asesino psicópata de la cinta.
Lo malo: Otra película de acción sin pies ni cabeza, con un guión carente de toda lógica y que no aporta nada ni al género de acción, ni al de ciencia ficción.
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Año 2079. El agente Snow es acusado de un crimen que no cometió y es enviado a la MS1, una prisión en órbita alrededor de la Tierra donde se conserva a los criminales más peligrosos en estado de hibernación. Al mismo tiempo Emilie Warnock, la hija del presidente de los E.E.U.U., está de visita humanitaria en la prisión para comprobar si son ciertos los rumores de que el proceso de hibernación tiene secuelas mentales graves para los reclusos. Pero todo se complica cuando estalla un motín en la prisión que obligará al agente Snow a salvar a Emilie Warnock, su propio honor y desenmascarar una trama de espionaje en las altas esferas de los servicios secretos de su país.
Título original: “Lockout”. Francia, 2012 – 95 minutos – Ciencia ficción

Intérpretes: Guy Pearce, Maggie Grace, Vincent Regan, Joseph Gilgun Lennie James, Peter Stormare, Jacky Ido y Tim Plester.

Crítica

De la factoría de Luc Besson (“El Quinto Elemento”, “Juana de Arco”, la trilogía de “Arthur y los Minimoys”) el Steven Spielberg europeo (o eso quisiera él) llega “MS1: Máxima seguridad” (Lockout), una cinta de acción y humor enmarcada en el género de ciencia ficción, subgénero carcelario.

La película se anuncia como una “idea original” de Besson, quien seguro que no ha visto la bilogía de los “Rescates” de John Carpenter (1997: Rescate en Nueva York y 2013: Rescate en L.A.), protagonizadas por Jake “Serpiente” Plissken. Quizá a Besson incluso se le ocurrió un título original como “2079: Rescate en MS1”, pero lo cambió por “Lockout” (título en inglés de la película) después de que alguien de su equipo le hiciera notar, no sin sonrojarse, que su argumento y el de las películas de Carpenter es, básicamente, el mismo.

MS1: Máxima seguridad crítica

Respecto a los cineastas detrás de las cámaras, Luc Besson ha contado con su equipo habitual en producción, vestuario, etc… y ha fichado a dos novatos, los irlandeses Stephen St. Leger y James Mather, para que carguen con la ardua tarea de convertir su “idea original” en una película rentable. En las negociaciones previas, St. Leger y Mather debieron poner sus atributos masculinos irlandeses encima de la mesa, ya que, además de la realización conjunta, son coautores del guión junto al propio Besson, y Mather también firma la Dirección de Fotografía.

La pareja de directores se dio a conocer en el 2004 con “Prey Alone” un espectacular corto de acción, íntegramente hecho en Irlanda, y en el que ya mostraban su talento para narrar espectaculares secuencias de acción y efectos especiales, eso sí,  con un guión tan vacío e insustancial como el de la película que nos ocupa. De hecho, toda la primera secuencia, una clásica persecución por autopista de noche, con helicópteros y coches de policía explotando por doquier, recuerda muchísimo a las persecuciones de “Prey Alone”. Espectacular, totalmente hecha por ordenador, y que no aporta nada ni emociona.

De manera que tenemos una brillante dirección y ritmo visual, que lo único que consigue es destacar las continua ilógica de un guión en el que todo ocurre “porque sí”, cuando conviene para que un argumento falto de todo interés siga avanzando hacia un cada vez más increíble final.

Persecuciones, peleas cuerpo a cuerpo, disparos, saltos imposibles, muertes y explosiones se suceden mientras Snow no deja de soltar esos chistes rápidos que en EEUU llaman oneliners, en tal cantidad que claro, por pura estadística, algunos sí tienen gracia.

Como curiosidad añadiremos que Guy Pearce, en uno de esos oneliners dice “ni que yo fuera Houdini”, en una clara referencia a que él ya encarnó al legendario escapista en un film anterior. Siguiendo con las curiosidades añadiré que el nombre de su personaje, Snow, fue anticipado en otra película que Pearce protagonizó en 2006 llamada “First Snow”, en la que, curiosamente, su personaje se apedillaba Starks, nada que ver con los Stark de Invernalia con la se cría el carismático Jon Snow de “Juego de Tronos”. Seguramente el nombre del personaje de Pearce en esta película también fue una idea original de Luc Besson.

MS1: Máxima seguridad crítica

A destacar Guy Pearce, que salva como puede y hasta hace creíble tanta combinación chiste-puñetazo, y es que es un excelente actor relegado a un papel de tipo duro que podría haber sido encarnado por casi cualquier actor del Hollywood de hoy en día. Y destacar también, y mucho, el papel de psicópata del film, brillantemente ejecutado por Joseph Gilgun (conocido por la serie Misfits), y apoyado por un maquillaje y caracterización dignas de aquel inolvidable Bill “Carnicero” Cutting que interpretaba Daniel Day Lewis en “Gangs of New York” (otra vez estamos con las bandas de Nueva York y los rescates), y que se desenvuelve con un marcado acento barriobajero irlandés que se perderá en la versión doblada de la película.

El resto del reparto está a la altura de la historia, si bien a Maggie Grace (“Perdidos”, “Venganza”) que encarna a la damisela solidaria en apuros a la que Snow tendrá que rescatar una y otra vez, se le podría haber pedido un poquito menos de aburrimiento interpretando a tan increíble personaje. Por lo menos los autores no han caído en el cliché, dado el público objetivo de este film, de contratar a alguna actriz tipo Elsa Pataky, calzarle una camiseta de tirantes y empaparla de sudor.

Brilla por sí misma la secuencia inicial del film, que combina continuos puñetazos con chistes de un magnífico Pearce en primer plano, mientras con cada golpe van a apareciendo los créditos; y otra secuencia del subgénero “resurrección in extremis”, que pusiera de moda Tarantino con su Pulp Fiction, y que de vez en cuando recibe una aportación como la de “MS1: Máxima Seguridad”, esta vez rizando el rizo de la grima visual que da acercar cualquier tipo de objeto punzante o cortante a una pupila humana. En esta ocasión, la punta de una jeringuilla perfora claramente una córnea, no vamos a decir de quién, provocando un escalofrío a la vez que un “¡venga ya!”.

Especial gracia tienen –o intentan tener – los continuos homenajes al cine clásico que se suceden en la última escena de la película. Combinar un trepidante intercambio de pullas a lo Bogart y Bacall en las películas de Howard Hawks, con un chiste sobre John Wayne, con el final de Casablanca, es quizá, siendo generosos y tomándolo como la manera que han encontrado los directores para conseguir que el público no salga totalmente enfadado de la sala, el único remate posible para esta cinta de acción y humor, tan descerebrada como los guardaespaldas de la protagonista, los jefes de los servicios secretos de EEUU o los convictos psicópatas que habitan la MS1.

Trailer

MS1: Máxima seguridad (Lockout), 5.7 out of 10 based on 3 ratings
Quino A. Ventura


Titulado en Dirección Cinematográfica.